La Sombra de la Semilla: la Persona Correcta en el Puesto Correcto
14 de agosto de 2026
Una fábula gerencial inspirada en el principio “Right Person, Right Seat” de “Tracción” (Gino Wickman).
El problema de ascender por lealtad
Gino Wickman insiste en un principio que parece obvio: la persona correcta en el puesto correcto. Cuando una organización coloca a alguien noble y confiable en un puesto para el que no está listo, pasan dos cosas. La primera es que la persona se ahoga, porque se le exige algo que nunca le enseñaron. La segunda es que la operación se paraliza, porque la necesidad de “prever todo” se convierte en una obsesión paralizante.
Y hay una tercera, menos comentada: contratar consultores para diagnosticar la empresa no sirve de nada si la dirección no tiene la disciplina de ejecutar lo que el diagnóstico recomienda.
La historia
Vanguard Automation, una empresa de manufactura e integración tecnológica, enfrentaba una crisis severa de entregas. Para tapar un hueco en la jefatura de ingeniería, la dirección promovió a Gabriel, un técnico histórico. Gabriel era talentoso, leal y meticuloso al extremo. Pero no tenía ninguna habilidad para gestionar personas ni para resolver conflictos bajo presión.
Al asumir la jefatura, Gabriel se convenció de que su rol consistía en blindar la operación contra cualquier posible falla. En una reunión de seguimiento justificó los retrasos con una frase que dejó a todos perplejos:
“Las cosas fallan en el taller porque no estamos previendo todos los imprevistos.”
Su afán por anticipar lo imposible convirtió una tarea de calibración presupuestada en 8 horas-hombre en un proceso laberíntico de 140 horas. Las fechas de entrega colapsaron, los clientes amenazaron con demandas y Gabriel empezó a trabajar noches enteras a expensas de su salud. Su equipo perdió el respeto por sus directrices y la operación quedó paralizada.
Ante la crisis, los socios contrataron a Andrés, un asesor de operaciones con buena reputación, durante tres días. Andrés hizo un análisis exhaustivo, entregó un plan claro y dejó las herramientas listas para ejecutar los cambios. Pero el plan requería decisiones incómodas y reestructurar puestos, así que los socios archivaron el informe.
Semanas después, en medio de nuevos incendios operativos, Mariana, la Directora de Operaciones, confrontó a la junta:
“¿Para qué trajimos al asesor si no íbamos a ejecutar su plan? La junta sigue esperando que Gabriel resuelva lo que nunca se le enseñó a resolver. Recuerden la gran verdad que nos dejó el consultor antes de irse: ‘Nunca le pidas a una semilla ser árbol. Si lo que necesitas hoy es sombra para proteger la operación, no puedes pedírsela a una semilla; necesitas colocar un árbol maduro.’ Gabriel no tiene la culpa de estar en un puesto para el que no fue preparado. La responsabilidad es de quienes lo colocaron en esa silla.”
Lo que la alta dirección debería aprender
1. El perfeccionismo obsesivo destruye la rentabilidad. En ingeniería y operaciones, “prever todos los imprevistos” es una receta para la parálisis. Un proceso de 8 horas no puede convertirse en 140 horas bajo el pretexto de la cautela. La excelencia operativa no es anticiparlo todo: es tener procesos, medición y capacidad de reacción cuando algo sale mal.
2. El potencial futuro no resuelve la urgencia del presente. No se puede exigir capacidad directiva inmediata a quien está en etapa formativa. Ascender a un técnico leal y talentoso a un puesto de gestión sin prepararlo no es reconocer su valor: es condenarlo al fracaso. La semilla puede llegar a ser árbol, pero hoy la operación necesita sombra.
3. Ejecutar el diagnóstico es la parte difícil. Contratar consultores o leer metodologías como EOS es un gasto inútil si la dirección carece del coraje para aplicar las soluciones recomendadas. El informe que se archiva no era el problema: el problema era la decisión incómoda que nadie quiso tomar.
La moraleja de Wickman es incómoda pero liberadora: la persona correcta en el puesto correcto no es un favor ni un castigo. Es la forma más honesta de cuidar a la gente y a la operación al mismo tiempo.
Fábula inspirada en el principio “Right Person, Right Seat” de “Tracción: Logra tus metas con el Sistema Operativo Empresarial” (Gino Wickman).